
Las calles de San Pedro lucían casi vacías de parroquianos y vehículos de motor en la mañana sabatina, tras la celebración de la Nochebuena.
Una especie de resaca colectiva afecta a la provincia de San Pedro de Macoris. En diferentes vías del municipio se observan personas embriagadas.
Otros borrachos, aunque en menor cantidad, han optado por dar una “dormidita” en el mismo lugar en que se “ajumaron”.
En Nochebuena una gran parte de la población dominicana consumió todo tipo de alcoholes dentro de las distintas actividades celebradas.
0 comentarios